¡Me encanta vender!

Porque vender consiste en encontrar soluciones a los problemas de los clientes, la venta es ayudar a los demás, vender es conseguir que las personas sean un poco más felices. Esta visión la aprendí de los profesionales de la venta que he ido conociendo a lo largo de los años, de los excelentes vendedores, de los grandes comerciales, de los CRACKS DE LA VENTA, de aquellos que su principal patrimonio son sus clientes.

Antes de nada, me gustaría presentarme y que me coloques donde merezco, sobre todo, para que no te crees falsas expectativas sobre mí o mi trabajo. Tengo 30 31 32 33 34 años y no soy ningún experto, yo copio a los expertos, tengo la suerte de llevar muchos años en el mundo de la venta y he conocido a auténticos fenómenos, a números uno de la profesión. Lo que yo hago es copiar continuamente a los mejores con el objetivo de, algún día, convertirme en uno de ellos. Considero que el éxito en ventas es una ciencia y, como tal, se puede aprender y perfeccionar.

Soy como ves. Mi vida entera son mis hijos. He tenido la suerte de construir un proyecto de vida que me llena plenamente, tengo dos hijos -Héctor y David-. Estaré agradecido eternamente a mis padres por enseñarme que la vida no es fácil y que debo luchar por mis metas. «Mamá espero que, desde allí arriba, estés orgullosa de mí. Te amo y no te olvido». Mis cuatro hermanos son, también, una parte fundamental de mi familia.

«No dejes que nadie llegue a ti sin que al irse se sienta un poco mejor y más feliz.»

Madre Teresa de Calcuta

Tuve la fortuna de formarme con 19 años en una de las mejores escuela de ventas, allí aprendí a amar esta profesión y, actualmente, tengo la suerte de continuar trabajando como comercial en una empresa líder de su sector. Aquí puedes ver mi perfil en LinkedIn.

Como vendedor tienes sobre ti la presión constante de la cifra, el peso del objetivo diario. Además, cuando lo alcanzas con éxito, tras dejarte la piel, cuando consigues acabar un mes con buenos resultados, te toca empezar de cero y olvidar rápidamente la victoria para volver a empezar.

Vender es una profesión muy sacrificada, es un trabajo para auténticos CRACKS.

Por eso me enamoré y sigo enamorado de la venta, es divertido y ameno, nada rutinario, siempre tienes que estar saliendo de tu zona de confort. Te exigen y te exiges crecer, aprender, desarrollarte para no dejar de competir. Esta es la venta, esto es vender, luchar y trabajar por ser un poquito mejor cada día y, con ello, hacer más feliz al prójimo. Un terreno exclusivo para CRACKS; para grandes y valientes.